viernes, 12 de mayo de 2017

1999


Son las 5:30 A.M. escucho los pasos de mi madre acercarse a la puerta, la abre, prende la luz del cuarto y me dice que es hora de levantarme. Yo ya estoy despierta desde hace horas, siempre he tenido insomnio y mi madre nunca se ha enterado, yo culpo al ruido de los grillos, siempre hay grillos, demasiados. He pasado casi toda la noche escuchando la radio a escondidas. Me levanto muy cansada y hago lo que me toca: tender la cama, bañarme, desayunar, caminar hacia la avenida y tomar el trolebús.

En el Colegio me topo con el chico que me gusta pero no lo saludo porque soy demasiado tímida, sin embargo siempre me siento cerca de él.  Me gusta porque es muy tranquilo, lo conozco desde 4to año de Primaria y nunca lo he visto enojarse, también me gusta porque es el único que puede competir conmigo en calificaciones.

Tengo la certeza de caerle mal a gran parte de mi grupo especialmente por no apoyar las ideas que tienen para los días especiales: venir en pijama, intercambio de boxers, intercambio de tazas, intercambio de almohadas, rentar una película, etc. pero es que yo prefiero salir temprano que hacer todas esas actividades, como sé que no soy del agrado de la mayoría procuro estar callada. La verdad es que la Secundaria no me gusta: no me gustan los maestros y sus sermones, no me gustan mis compañeros y sus pláticas sexuales, no me gustan los chismes de las chicas. Aún no sé qué significa la palabra misantropía pero con el tiempo lo haré.

Entra un chico nuevo, no sé cómo se volvió mi amigo ya que él es muy popular: muchas quieren salir con él y todos lo quieren en su equipo de futbol o basquet. Siempre estamos riendo: de las historias locas que cuenta la maestra de Religión, en la clase de Arte hasta que la maestra nos separa, en los honores a la bandera hasta que castigan a alguno de los dos parándolo frente a todo el Colegio. Muchos creen que me gusta, pero no es así, es mi mejor amigo porque a él no le molesta lo que digo, además los dos vemos Dragon Ball y Le Temes a la Oscuridad, nadie más sabe que vemos esas cosas de niños. Nos hemos escapado para ir al cine, vamos al otro lado de la ciudad pero alguien le dijo al director y cuando volvemos al Colegio nuestros padres y el director nos están esperando. Sabemos que la que nos delató es una compañera que está enamorada de él, creemos que lo hizo por celos.
Varios compañeros se ponen de acuerdo para ir a la pista de hielo, mi mejor amigo me invita y yo sólo acepto porque va el chico que me gusta. Logro platicar con él, es muy amable y patinamos juntos. Pero en algún momento, termino pensando que preferiría estar en mi casa. No me siento cómoda con tantas personas y no puedo seguir las pláticas en grupo porque yo no tengo MTV, ni internet y casi no veo películas. A pesar de eso mi amigo no se avergüenza de mí y me acompaña a casa.

Mi amigo se muda de ciudad y yo me quedo sola otra vez. Pero parece ser que todo va mejorando: el chico que me gusta me habla por teléfono varias veces a la semana y comienza a sentarse junto a mí.  También me eligen para ir al concurso de Ortografía. El día del concurso es el mismo día que mi salón va al Museo de Cera pero no me interesa, ya conozco el museo y estoy más entusiasmada por el concurso. Esa tarde alguien me habla por teléfono para decirme que el chico que me gusta se besó con la misma compañera que nos delató a mi mejor amigo y a mí cuando fuimos al cine. Y entonces me doy cuenta de que nada va bien como yo creía.

Siento que los odio a todos: Lo odio a él ¿por qué me habla por teléfono, se sienta junto a mí y me da una tarjeta en mi cumpleaños para luego irse a besar con otra el único día que yo no estoy ahí? Odio a la compañera con quién se besó ¿Por qué siempre se anda inmiscuyendo en mis asuntos? Odio a todo mi grupo de adolescentes calientes que sólo hablan de Matrix, de Austin Powers, de Back Street Boys y de Britney Spears, que sólo piensan toquetearse después de la clase de Educación Física, que sólo hablan de sus patinetas, de brake dance, de maquillaje y de revistas.


Los siguientes días evito al chico, finalmente, en la clase de Mecanografía se sienta junto a mí y me pregunta algo, yo no le contesto y me cambio de lugar, él no vuelve a intentarlo. Dejo de hablar no sólo con él, sino con todos. Afortunadamente faltan tres días para que termine el ciclo escolar. No asisto a la graduación, nadie pregunta por mí y yo tampoco vuelvo a saber nada de ellos. 

miércoles, 3 de mayo de 2017

LAS CAMINATAS DE LA DERROTA


Supongo que para cada ser humano hay un cierto momento específico en el que se tiene la certeza de que se es una pequeña mota de polvo en medio de un interminable desierto (polvo de huesos o polvo de estrellas, pero polvo al fin). Un momento determinado en el que no se es importante, ni inteligente, ni exitoso, ni nada.

Algunas personas quizá se dan cuenta mientras están encerradas en su cuarto después de un mal día, un mal mes, o varios malos años. Otras tal vez lo saben al observar el bar anónimo donde se encuentran, con gente desconocida y sin recordar cómo llegaron ahí. Algunas otras posiblemente lo entienden al estar llenando solicitudes de empleo en un parque público… No lo sé, hay tantos momentos y lugares dónde se puede tener conciencia de nuestra insignificancia.

Personalmente esos momentos han sido caminando. Instantes de meditación y humildad, tiempos de verdades. Ocasiones inolvidables y decisivas, porque saberme intrascendente es el principio, al menos para mí, de conocerme humana, muy humana otra vez.

El primero fue a los 14 años, me enteré de que fui  la única del salón que no fui invitada a una tardeada para celebrar el día del estudiante y por primera vez me di cuenta, conscientemente, de que era rechazada socialmente (y con muy justas razones, ahora lo sé). Para rematar había fracasado rotundamente en el recital. Yo estudiaba piano y era bastante incompetente, llevaba estudiando más años que muchos otros pero seguía con piezas de principiante. El minuet (en una versión sumamente sencilla) me salía mediocre en casa, pero a la hora de presentarla en público los nervios me ganaron y fui la única que cometió errores garrafales, tuve que empezar tres veces y aún así lo único que logré sacar de las teclas fueron cacofonías. Cuando terminé me incliné sin mirar al público y salí de la sala lo más rápido que pude, en la calle me di cuenta de que había perdido mi dinero. Así que regresé caminando a mi casa, en ese entonces la ciudad no era tan peligrosa (o al menos eso creíamos) caminé tres horas, los pies me dolían, pero la caminata me llevó a esa gran iluminación: “Soy una pedante que se cree única y especial, muy interesada en mostrarle a todos lo diferente y excepcional que soy en vez de aceptar que soy tan tonta como todos los demás, mientras siga creyendo que soy superior no voy a tener amigos.” Las ampollas en los pies me duraron semanas, pero el dolor me hacía recordar la caminata. Después de eso comencé a hacer algunas amistades.

La segunda caminata del desengaño fue a los 17, mi primer novio había terminado conmigo, tenía dinero para tomar un taxi, pero me sentía tan mal y estaba llorando tanto, que mejor me fui caminando hasta casa. Las reflexiones entonces fueron más “filosóficas” me preguntaba si así era el amor siempre, si era normal que doliera tanto, si alguna vez iba a olvidar. Esa vez realmente sentí que nada en la vida era digno de ser experimentado. No creo que haber aprendido nada de esa caminata, pero no sería la última.

La siguiente caminata fue después de enterarme que estaba embarazada. Esa vez llovía, esperaba mojarme y enfermarme gravemente de algo que no tuviera cura y así morirme. Y seguí caminando, en esa ocasión no pensaba llegar a ningún lado, sólo pensaba en el futuro y éste no se veía nada agradable. Lo más difícil sería decírselo a mis padres, yo quería abortar, pero sabía que no me apoyarían y no me atrevía a hacerlo de forma clandestina. Entonces no había Facebook y el My Space no estaba tan lleno de organizaciones e información como ahora es posible encontrar en las redes. Finalmente llegué a un sembradío de naranjas, a un lado de la carretera y ahí me senté en el suelo “ojalá que me enferme de algo que no sea curable y me muera”, es lo único que pensaba mientras seguía mojándome.

La siguiente caminata fue después que me despidieron de mi primer trabajo. Yo trabajaba como empleada en la isla de una Plaza vendiendo bolsas. Tuve un descuido y alguien logró romper la cerradura de una de las vitrinas, no lograron robar nada, pero en el video aparecía cómo lo hacían mientras yo estaba mostrándole la mercancía a la acompañante del sujeto. Al día siguiente me deberían pagar la semana, pero no me dieron nada a cobro de la cerradura rota. Una vez más no tenía dinero y no estaba lista para decirle a nadie que me habían despedido y que fueran por mí, así que me fui caminando. Entonces mis pensamientos eran los siguientes: “¡Vaya que crecí en una vida privilegiada de clase media! Siempre hubo dinero para luz, teléfono, internet, cable… Qué difícil es el mundo real, el mundo de adulta, con renta que pagar, guardería, leche especial, pañales, qué difícil es llegar a tu domicilio sin carro. Todo era muy simple cuando sólo tenía que ir a la escuela y tener buenas calificaciones”.

La última caminata fue la más difícil y de la que más aprendí… Fue la caminata en la que me dije a mí misma que no iba a permitir que él me volviera a golpear, que no quería vivir con él, ni hacer una vida con él, no quería tener un hijo suyo (ya había tenido un hijo no quería tener ni uno más y menos de él), que no iba permitir que él me alejara de mi hijo, que no importaba cuánto me persiguiera o tener que regresar con mis padres y contarles, no iba a volver con él, no esta vez. Estaba enojada por todas las vejaciones, avergonzada conmigo mismo por haberlas permitido, derrotada. Llegué a la casa de mis padres y mi niño abrió la puerta, lo abracé y cumplí la promesa que me hice.


Y pensar que todavía me faltan muchas caminatas más para no olvidar que soy un pedazo diminuto de ceniza, una roca como otras tantas, nada especial, nada diferente, humana, muy humana, como todos los demás.

martes, 11 de abril de 2017

DANDO FORMA AL CAOS


Justo en este momento de mi vida he llegado a la conclusión de que la espontaneidad, la inspiración y la creatividad están sobrevaluadas. Hasta hace un año siempre había tomado decisiones instantáneas, nunca planificaba nada, no tenía método y me había “dejado llevar” por la vida, en vez de tomar las riendas.

Con tanta espontaneidad, inspiración y creatividad he vivido situaciones muy variadas, en muy diversos lugares y con gente muy diferente, pero nada más. Hace un año, después de verme involucrada en varias situaciones desagradables, me dije:  Ya, ya basta, mi vida es un desbarajuste, es hora de hacer cambios y cambios en serio. 

Y por fin, después de un año, aproximadamente, he tomado el control de al menos, algunas situaciones en mi vida: Mi entorno social, la educación de mi hijo, mi espacio (casa, cuarto, cosas), mi salud y algunas metas (que habían rondado en mi cabeza por lustros pero nunca las había llevado a cabo.

Mi mejor amiga me comentó sobre el minimalismo como estilo de vida, principalmente por lo práctico y comencé de lo más fácil a lo más difícil.

1.       Mi closet: Me deshice del  70% de la ropa de mi closet utilizando el concepto de “si no lo he usado en un dos años, no lo voy a usar nunca”. Fue algo drástico, pero me redujo mi estrés diario de inmediato. El encontrar qué ponerme dejó de ser problema, ya que me quedé con muy pocas prendas, todas básicas y de colores lisos combinables entre sí.





2.       Mi cuarto: En esta parte pude ver directamente lo enmarañada que ha sido mi vida durante años, encontré: trabajos de la universidad, cuadernos de la prepa, medicinas caducadas, recipientes vacíos de todo, papeles, cosas que no reconocí, etc. Fue la primera vez en mi vida que supe con total certeza qué es lo que había en mi tocador.



3.       Cosas de mi hijo: Ropa, juguetes, libros de colorear, etc. todas cosas que ha dejado de usar hace años o que nunca usó, llegué a encontrar cosas en su empaque, sin abrir, totalmente nuevas. Doné todo y me quedé sólo con lo que él realmente utiliza.



4.       Personas: Primeramente terminé con todas las supuestas amistades que no me estaban dando nada bueno ¿Para qué seguir siendo amiga de gente que no me aporta?.... Continué con mi Facebook, borré a todas las personas con las que nunca interactúo y sólo tenía por tener;  después borré a la gente que me molestaba: machos progres, gente que anda desinformando (anti vacunas, conspiranoicos, etc.) Y finalmente bloqueé a muchos conocidos que me alteraban de cualquier forma: gente stalker, gente enfadosa (estar chingando diario por mensajes cuando estoy ocupada),  gente mártir, gente incongruente (no tengo por qué andar instruyendo a nadie que no sea mi hijo o mis alumnos), etc.
El deshacerme de todo esto fue sólo el comienzo, ahora tenía espacio y lo que siguió fue encontrar un lugar para cada cosa, incluyendo lo emocional, y ésta segunda parte fue más difícil y más tardada.


1.       Cosas: En este momento sé perfectamente qué es lo que tengo y dónde lo tengo. No puedo creerlo ya que jamás en toda mi vida había sabido algo así.



2.       Personas: Aprendí a separar mis relaciones y ha sido algo muy sano: Conocid@s de la red, Conocid@s en general, amig@s superficiales, amig@s reales e íntimos. Obviamente la separación es flexible y mucha gente puede saltar de un lado a otro, pero esas pocas personas que se quedaron, incluyendo a las relaciones más superficiales, se quedaron porque me están aportando algo bueno y se los agradezco.



3.       Prioridades: Hay cosas sobre las que no tengo control y con los años las he aceptado, pero hay cosas sobre la que sí lo tengo, y es aquí dónde me puse a trabajar duro: La educación de mi hijo, mis metas y mi rutina diaria. Para conseguirlo tuve que ayudarme de Horarios, Bullet Journal, obligarme a ir contra mis tendencias valemadres y ha funcionado.

Con muchos esfuerzos, recaídas, varios métodos, muchos adioses y  cambios he tenido resultados. Aún no he logrado todo lo que quisiera, pero he avanzado mucho: Logré implementarle a mi hijo una rutina diaria que es básica para poder sobrellevar su TDAH, igualmente conseguí efectuar hábitos de estudio lo que se ha reflejado en sus calificaciones, debido a ésto nuestra vida es mucho más tranquila y hemos logrado acercarnos más emocionalmente.







En plano personal mi espacio y mi diario vivir se han vuelto tranquilos y sin carreras locas ni olvidos garrafales, he comenzado a lograr algunas pequeñas metas personales que nunca había conseguido: plan de lecturas, limpieza y orden en mi espacio, mantener activo mi blog, algunos hobbies, etc. El caos no se ha ido por completo, pero ha disminuido notoriamente y seguirá.



miércoles, 29 de marzo de 2017

INFIERNO

Repetir incesante, monótono,  un café que sabe a lo mismo a pesar de que siempre pides uno diferente, un trajín ya recorrido: cansancio, lluvia, gente con críos llorosos, molestia general, enojo hacia dónde se mire.

El abismo existe y es horroroso porque no te puedes escapar de él, porque te volverá a subir al mismo autobús por los siglos de los siglos. Muchas veces cambian la cara del conductor, pero algo en sus manazas te hace saber que es el mismo.

Crees que has encontrado un nuevo empleo, con nuevos compañeros, con nuevos jefes y proyectos, pero todo es mentira: siempre es el mismo jefe déspota disfrazado, a veces hasta dividido en varias personitas y cuando te volteas y no lo ves esas personitas se reflejan en el espejo como la cara, las piernas y los brazos del jefe tirano que tú ya conoces.

Crees que hay millones de personas en el mundo, pero no sabes que éste pequeño universo es tu abismo, y aquí sólo están las mismas personas de siempre, y vas por ahí “conociendo gente nueva” sin saber que son los mismos enemigos que te han causado tanto daño antes, y se burlan de ti porque no los reconoces y te invitan a cenar y pasear y vuelves a caer en sus artimañas.

Y huyes a “otros lugares” y crees que son lugares distintos, que ahí comenzarás una nueva “vida”, que no hay manera de que tu pasado, que es una amalgama de gente, dolor, culpa, malas decisiones, etc. te sigan. Pero siempre llegan, y lo peor es que has comenzado a reconocerlos: La Señora de las tortillas tiene el tic nervioso en el ojo que tenía la vecina que te mató a tu perro en la otra ciudad. El viudo profesor de Historia, tan amable, cojea como ese chico al que engañaste en la universidad y ahora está aquí invitándote a salir, y tú te preguntas “por qué se muestra tan dócil, tan necesitado, hasta pareciera que quiere que lo lastime, si llego a salir con él será sólo por aburrimiento y por desgracia, me siento muy aburrida últimamente”.  La chica que lee sus poemas en el café literario y que tú admiras tanto tiene la misma sonrisa de la última enemiga, esa que te metió en problemas con todos los de la Asociación.

Decides evitarlos, no vuelves a comer tortillas, te das de baja en la materia de Historia y resuelves que ir a la Cineteca es mejor que el Café Literario, pero ellos vuelven, con máscaras y disfraces, con caras cambiadas y maquillajes extraños y esperas que tú cumplas tu papel en la obra: Algo que quieres mucho debe ser asesinado (como tu perro lo fue), debes destruirle la fe en la humanidad con tus acciones a alguien y una persona debe hacerte quedar mal con un grupo al que tú respetas y quieres mucho.

Lo evitarás, si comienzas a trabajar desde casa no podrás ver a nadie ni cometer los mismos errores y así lo haces: Comienzas a dar cursillos online, son mal pagados, pero al menos puedes pagar tus alimentos, la renta de tu pequeñísimo y feo cuarto y lo mejor: Ya no ves a nadie.
Todo va bien por unos meses, pero una noche llegan las pesadillas y todo ocurre de nuevo: cada escuela, cada ciudad, cada trabajo, cada desamor, cada enemigo, cada acto malvado contra otro ser humano que has cometido alguna vez se repite en tus sueños y despiertas asustada.

Te miras al espejo, los años han pasado, ya no eres la veinteañera que le rompió el corazón a aquel chico ¿Por qué lo sigues recordando? Y entonces lo entiendes, es tu propia condenación: una y otra vez repetirás todos tus dolores, cometerás los mismos actos malvados, serás víctima de las mismas injusticias siempre. No hay muerte, sólo una sensación de reencarnación que llega cada 90 años aproximadamente, apenas recuerdas tu otra juventud, pero ahora no te queda duda de que pasó lo mismo.


Alguien toca a la puerta, sabes que es la señora de las tortillas, no tienes mascota, pero sabes que sigue, por los siglos de los siglos, amén.

martes, 14 de marzo de 2017

LA MAGIA DEL BULLET JOURNAL



Soy una persona desorganizada, procrastinadora y con poca iniciativa, estas características se agravan con mi TDAH, pero no pueden ser un impedimento para hacer mi vida normal. Desde que me diagnosticaron, hace tres años, he tomado cartas en el asunto para contrarrestar mis tendencias al desorden total. Fui a ver al Psiquiatra y traté de implementar ciertos hábitos que pueden resultar obvios para much@s, pero para mí eran nuevas y significaron tomar las riendas de mi vida poco a poco: Instalar alarmas, escribir un horario, usar agenda, hacer listas, etc.



Sin embargo las medidas no fueron suficientes, y en muchos momentos las abandoné, entonces, mi querida amiga que también sufre de procrastinación me habló del método Bullet Journal, la escuché por varios meses sin mucho entusiasmo. Pero cuando me mudé no tenía otra opción que organizarme; llegué a un cuarto muy pequeño, con un closet muy rudimentario, con mil cosas que hacer, orgnaizar, buscar, para lograr instalarme. Así que decidí darle una oportunidad al método.



El método tiene varias características interesntes, pero creo que las más destacables y distinguibles son éstas:
1.- Es un método ANALÓGICO, en un cuaderno y con pluma, tal cual, si no te gusta cargar cuadernito no creo que sea para ti.
2.- Hay un ÍNDICE y todas las hojas están numeradas. Permitiéndote escribir lo que quieras sin hacer un desmadre, es decir, si en una página quiero poner mis posiciones sexuales favoritas e ilustrarlas lo hago y apunto la página en el índice, y la siguiente página puede ser la lista de compras de la semana. Todo queda organizado por el ÍNDICE.
3.- VIÑETAS: Obviamente estas son una de las más importantes, el método original usa símbolos muy específicos: Cruces, círculos, flechas, etc. Pero se pueden cambiar por unas más acorde a nuestra personalidad.
4.- POSIBILIDAD DE PERSONALIZAR: Como no es una agenda, sino una libreta que cada quién hace según sus necesidades, queda perfecta para todo. ¿Quieres apuntar tus avances en yoga? Elige una página, ponle título y agrégala al índice. ¿Necesitas organizar el aseo en tu casa? Eliges una página, haces tu lista de actividades, le pones un recuadro y vas tachando todo lo que te falta. Todo se puede.
5.- FUERA SENTIMIENTOS DE CULPA: Si por algún motivo no se logra cumplir un objetivo, a un lado se pone una flecha, que significa que la actividad se pasará par otro día, semana, o mes, sin necesidad de dejar esas páginas en blanco que tanta culpa ocasionan en las agendas.
6.- CREATIVIDAD: Hay marcas de cuadernos, plumas, etc. para utilizar el método tal cual y están muy bien y de gran calidad. Sin embargo cada quién puede crear su propio cuaderno, hay comunidades en la red donde constantemente suben diseños totalmente originales de encuadernación y forros, hay gente que inclusive separa los meses con ilustraciones en acuarela y otras cosas hermosas. Como yo no soy tan talentosa utilicé un simple cuaderno y me va de maravillas.



A grandes rasgos de esto va el método, pero, como dije arriba, se puede personalizar TOTALMENTE. A continuación dejaré los links de páginas dónde lo explican detalladamente y también la página oficial de Bullet Journal donde el creador explica el método oficial. 

https://www.youtube.com/watch?v=ZUn6R-u5J7A
https://www.youtube.com/watch?v=sIWCev2xMdo
https://www.youtube.com/watch?v=fm15cmYU0IM


RESULTADOS
Han sido los meses más productivos de mi vida. He dejado mi BuJo algunos días, y no pasa nada, cuando vuelvo a mi ritmo lo retomo y sigo con mis objetivos. Es muy motivante ver todos los objetivos que se han cumplido, y si no ha sido así, por su flexibilidad, tampoco te desanima. Si tienen este tipo de problemas podría ser un buen método para solucionarlos. Ahora mi objetivo es que mi hijo aprenda a usarlo, ya que él también tiene diagnosticado TDAH y creo que podría ayudarle a tener una vida más tranquila y productiva, luego les contaré si se logró el proyecto o no.

jueves, 9 de marzo de 2017

LECTURAS DE MARZO

Quiero ponerme a leer algo de "No ficción" pero me cuesta trabajo, tengo ya varios libros de autoras feministas y otros de Sociología y Ciencia, pero siempre termino viendo un libro literario y ahí voy. No puedo evitarlo. En fin, mis lecturas este mes son menos, porque en primer lugar tengo demasiadas actividades, yo que pensaba que vivir en el bosque sería estar contemplando pajaritos todo el día, pero no: Tengo que llevar y traer a mi hijo del Colegio del pueblo todos los días, además tengo clases de Costura y Cerámica tres veces a la semana y ando ocupada también montando un negocio. Por lo tanto, no hay mucho tiempo. Pero aún así, sigo sin internet en casa, así que esas horas muertas las utilizo para leer.

LOS DEMONIOS de Dostoievski: Encontré este libro arrumbado en la casa, es de mi hermano, hace mucho que no veo a mi hermano y no tengo una buena relación con él, pero debo aceptar que me agradan mucho sus gustos literarios y musicales. Así que comencé a leerlo, con algo de desgano ya que en este momento no suelo leer el género de novela y menos si son tan largas. Pero había olvidado lo mucho que me gusta la prosa de Dostoievski. Hasta ahora la novela va muy bien, llena de personajes extravagantes, me desespera un poco la descripción exhaustiva, pero lo sigo disfrutando.

LOS RELÁMPAGOS DE AGOSTO de Ibargüengoitia Es la segund lectura de este libro, no me hizo reír tanto como la primera vez porque ya sabía la trama, pero aún así fue muy divertido. Sin duda uno de los mejores escritores mexicanos de las últimas décadas.

LA LEY DE HERODES de Ibargüengoitia: Cuando me gusta mucho un autor y sus obras no son tan largas suelo echarle una ojeada a sus demás textos. Me di cuenta que varios de sus cuentos están en las grandes antologías del cuento mexicano, así que ya había leído la mayoría, sin embargo me decepcionó como cuentista. Por su narrativa y estilo tan especiales esperaba unos cuentos fenomenales (quiénes me conocen saben que el cuento es mi género favorito) pero no, me parece que se luce más en la novela, sin embargo no me desagradaron.

Por ahora es todo lo que llevo en lecturas, veremos que más me trae este mes.

domingo, 26 de febrero de 2017

DOS MESES EN MICHOACÁN

El 23 de Febrero cumplí dos meses en el Estado de Michoacán. Yo no tenía ninguna expectativa ya que ni siquiera esperaba venir a vivir acá. Entonces voy a dividir mi texto en dos: Las cosas que me han gustado y las que no.

LAS COSAS QUE ME HAN GUSTADO

  • LOS PAISAJES: Ya había visitado antes, pero como las veces que llegué a venir siempre estaba lloviendo no había notado los paisajes exuberantes y paradisíacos. Lo común es subirse al carro y al instante ver mil lugares que parecen de postal.
  • CHAIROS EVERYWHERE: Una de las cosas que más me molestaba de León era la actitud generalizada de las personas de no reclamar y dejarse de todo: No reclamaban si sufrían discriminación, no reclamaban si el gobierno local hacía alguna trastada, las marchas de cualquier causa eran de 30 personas, etc. Grande fue mi sorpresa cuando me encontré en Chairolandia, sí señor: Me he encontrado con varios templos católicos convertidos en bibliotecas, museos y hasta tiendas, las marchas son masivas y constantes, al punto de que en Morelia es común quedarte atorado en el tráfico por ellas, las pintas y grafitis contra el gobierno están en todos lados y ¡Oh sorpresa! todo el transporte público de Michoacán tiene letreros contra el gobierno y sus abuso. Sí, me encanta y me sentí como en casa.
  • LA EDUCACIÓN: Sabiendo que el sindicato de Michoacán es rebelde a las reformas educativas y que, por lo tanto, suele haber suspensión de labores, decidí meter a mi hijo a Colegio. Sin embargo algo me saltaba mucho ¿Por qué si suelen suspender clases y son "tan malos" Michoacán no está en la lista negra de reprobados? Para no errarle lo metí a un Colegio Católico con todo el prejuicio del mundo. No esperaba gran cosa, en León Said entró a primero a un Colegio pésimo y yo trabajé en un Colegio pésimo  también. Pero me sorprendí grandemente: A pesar de ser un colegio dirigido por religiosas son sumamente respetuosos con las creencias de los demás, nada fanáticas y el nivel académico ES GENIAL, el nivel de Lectura y de Matemáticas de mi hijo a avanzado notoriamente en sólo dos meses, todos los días dejan tareas, además de las clases extras de computación y danza. Estoy más que satisfecha, no me esperaba algo así. Como si lo anterior no fuera suficiente hay muchísimas maestrías con beca para egresados de Educación, ya me vi. Y además hay diversas ofertas educativas de otros niveles, con validez oficial y con costos sumamente bajos: Yo estoy estudiando Costura y Cerámica y el próximo semestre quiero entrar a Carpintería. Terminaré este punto con un dato curioso, viajando a la ciudad de Zacapu vimos una Universidad que está por terminarse de construir únicamente para personas indígenas, el complejo incluye dormitorios, es un campus enorme y las cátedras se darán en sus idiomas maternos. Nunca había visto algo semejante en ninguno de los lugares a los que he viajado. El legado que Lázaro Cárdenas dejó a su estado aún sigue siendo palpable.
  • LAS PERSONAS: Amabilidad, sería la palabra para describir a las personas de aquí. El 90% de las personas que me han atendido en comercios, cadenas e inclusive en puestos burocráticos han sido amables. Tiene mucho que ver que no tengo vecinos, estoy segura que no tendría tan buena opinión si tuviera personas viviendo a mi alrededor. Pero aún así se han ganado toda mi admiración.
  • TURISMO: Hay tantos pueblos mágicos, lagos, bosques, ruinas arqueológicas, artesanías, etc. que no creo que llegue a conocerlos todos.
  • COMIDA: Ok, Tijuana y Puebla siguen siendo los lugares dónde mejor he comido y eso no va a cambiar, pero aquí he probado cosas muy buenas. Para empezar estamos en zona aguacatera (l@s que me conocen saben que mi único y verdadero amor es el aguacate) y de siembra de diversas frutas, así que los productos que se encuentras son frescos y de excelente calidad. Es agradable poder salir y encontrar cositas ricas para comer.
COSAS QUE NO ME GUSTAN
  • BASURA: Vivo justo al lado de un andador turístico, que básicamente es una parte de la Carretera Nacional pero arreglado para el turismo, está hecho de adoquín y recorre bosques y lagos muy importantes en la Ruta Turística. Sin embargo, eso no detiene a las personas locales de tirar basura. El Municipio manda limpiar aproximadamente cada mes y medio, pero la medida es, obviamente, insuficiente. No hay servicio de Recolección de Basura a pesar de que hay aproximadamente 5 pequeñas poblaciones en el trayecto, sin embargo la mayor parte de basura la tira la gente que se traslada por ese camino.
  • CERO CONCIENCIA ANIMAL: Aquí no hay ningún programa de esterilización gratuita, algo que en León está excelente, allá sólo tenías que comunicarte con el Departamento Municipal, juntar a 5 personas y te ponían fecha para pasar a esterilizar a tus peludos de forma gratuita. Aquí eso ni se conoce. Hay muchísimos perros flaquitos caminando junto a la carretera, muchos cachorros y por desgracia, casi todos los días veo perros atropellados, a pesar de que lo máximo a lo que se puede ir es a 80 km. por hora. Mi hipótesis es que a las personas no les importa atropellar ni esterilizar a los perros. 
  • INDIFERENCIA A LOS MUCHOS PROGRAMAS DE EDUCACIÓN: De todos los estados dónde he radicado éste es, como lo mencioné arriba, el que tiene mayores ofertas educativas, de diversos tipos y al alcance de todos y, por desgracia, las personas no las aprovechan. Y pues la verdad de tristeza que las personas que no somos originarias de aquí seamos las que aprovechamos todos estos distintos programas.
Para terminar, como notaron, estoy gratamente sorprendida en casi todos los aspectos y estoy muy contenta viviendo aquí. Próximamente comienzo a trabajar sin dejar mis clases, pasaré de ser NiNi a ser SíSí, pero eso será para la próxima entrada.